Y GES Depresión: Garantías Explícitas en Salud

El Blog Chileno acerca del Trastorno Depresivo Mayor y sus variantes diagnosticas en el contexto del nuevo sistema de Garantías Explicitas en Salud (GES) que comienzan a regir en Chile desde el 1 de Julio del año 2006.

Saturday, July 01, 2006

Ga rant í a s ex p l í c i t a s en s a l u d


Tratamiento depresión severa
Toda persona mayor de 15 años que tenga diagnóstico confirmado de depresión severa tendrá garantizado el acceso a una consulta con médico psiquiatra, dentro de 30 días desde la derivación

El tratamiento contempla acceso a consulta con psicólogo y otros profesionales de salud mental, terapia de grupo y medicamentos según prescripción médica.

¿ Si tuviera depresión?

Tratamiento depresión leve y moderada

Toda persona de 15 años o más, con diagnóstico confi rmado de depresión leve o moderada tendrá acceso a tratamiento desde el momento de la confirmación del diagnóstico, el que contempla consulta con médico y con otros profesionales de salud, terapia de grupo y tratamiento farmacológico, según prescripción médica.

La GES en palabras simples y con sus respectivas Guias Clinicas














Guías Clínicas GES 2006

Presentación


A continuación se presentan los documentos de Revisión de Evidencias Científicas y Guías Clínicas correspondientes a los 15 Problemas de Salud incorporados al Decreto N° 228 de 2005 del Ministerio de Salud y Ministerio de Hacienda, publicado en el Diario Oficial el 30 de enero de 2006. En relación a los documentos señalados, deben tenerse en cuenta las siguientes consideraciones:


1. El nuevo Régimen de Garantías Explícitas en Salud entrará en vigencia el 1 de Julio del 2006, por lo cual las actuales Guías Clínicas podrán ser modificadas durante el primer semestre del 2006.


2. El Decreto Supremo N°228 y documentos anexos constituyen el marco de referencia legal y reglamentario para hacer exigible las Garantías Explícitas, de acuerdo al período que estipula.


3. Las Guías Clínicas constituyen una orientación basada en la mejor evidencia científica disponible para enfrentar los problemas incluídos en el GES y no reemplazan lo establecido en el Decreto, ni el juicio clínico frente a pacientes individuales.


4. Entienda bien y preguntele a su medico psiquiatra o acerquese a su Isapre

Guías Clínicas GES 2006

 















Guías Clínicas GES 2006

Presentación


A continuación se presentan los documentos de Revisión de Evidencias Científicas y Guías Clínicas correspondientes a los 15 Problemas de Salud incorporados al Decreto N° 228 de 2005 del Ministerio de Salud y Ministerio de Hacienda, publicado en el Diario Oficial el 30 de enero de 2006. En relación a los documentos señalados, deben tenerse en cuenta las siguientes consideraciones:


1. El nuevo Régimen de Garantías Explícitas en Salud entrará en vigencia el 1 de Julio del 2006, por lo cual las actuales Guías Clínicas podrán ser modificadas durante el primer semestre del 2006.


2. El Decreto Supremo N°228 y documentos anexos constituyen el marco de referencia legal y reglamentario para hacer exigible las Garantías Explícitas, de acuerdo al período que estipula.


3. Las Guías Clínicas constituyen una orientación basada en la mejor evidencia científica disponible para enfrentar los problemas incluídos en el GES y no reemplazan lo establecido en el Decreto, ni el juicio clínico frente a pacientes individuales.


4. Entienda bien y preguntele a su medico psiquiatra o acerquese a su Isapre

Guías Clínicas GES 2006

 

Mas acerca la Enfermedad llamada Depresiòn

Depresión





Información de la salud
Según el Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH siglas
en inglés), cada año, el 9.5 por ciento de la población
estadounidense (aproximadamente 18.8 millones de adultos americanos)
padece de enfermedades depresivas. Desgraciadamente, muchas personas
no saben que la depresión es una enfermedad tratable.


NIMH dice que el trastorno depresivo es una enfermedad que afecta
el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar.
Afecta la forma en que una persona come y duerme. Afecta cómo
uno se valora a sí mismo (autoestima) y la forma en que
uno piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado
pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una
condición de la cual uno puede liberarse voluntariamente.

Tipos de depresión




Al igual que en otras enfermedades, por ejemplo las enfermedades
del corazón, existen varios tipos de trastornos depresivos:


  • Depresión severa. La depresión severa
    se manifiesta por una combinación de síntomas que
    interfieren con la capacidad para trabajar, estudiar, dormir,
    comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras. Un
    episodio de depresión muy incapacitante puede ocurrir sólo
    una vez en la vida, pero por lo general ocurre varias veces de
    la vida.
  • Distimia. La distimia, un tipo de depresión
    menos grave, incluye síntomas crónicos (a lo largo
    plazo) que no incapacitan tanto, sin embargo inpiden el buen funcionamiento
    y el bienestar de la persona. Muchas personas con distimia también
    pueden padecer de episodios depresivos severos en algún
    momento de su vida.
  • Trastorno bipolar. Otro tipo de depresión es el trastorno
    bipolar, llamado también enfermedad maníaco-depresiva.
    No es tan frecuente como los otros trastornos depresivos. El trastorno
    bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado
    de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico
    (manía) y fases de ánimo bajo (depresión).
    Los cambios de estado de ánimo pueden ser dramáticos
    y rápidos, pero más a menudo son graduales. Cuando
    una persona está en la fase depresiva del ciclo, puede
    padecer de uno, de varios o de todos los síntomas del trastorno
    depresivo. Cuando está en la fase maníaca, la persona
    puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran
    cantidad de energía. La manía a menudo afecta la
    manera de pensar, el juicio y la manera de comportarse con relación
    a los otros. Puede llevar a que el paciente se meta en graves
    problemas y situaciones embarazosas. Por ejemplo, en la fase maníaca
    la persona puede sentirse feliz o eufórica, tener proyectos
    grandiosos, tomar decisiones de negocios descabelladas, e involucrarse
    en aventuras o fantasías románticas. Si la manía
    se deja sin tratar puede empeorar y convertirse en un estado sicótico (el paciente pierde temporalmente la razón).
  • Depresión posparto. Las mujeres deben de estar alertas de cambios mentales que pueden ocurrir, durante el embarazo y después del parto. La Academia Americana del Médico Familiar reporta que los síntomas de lo que más comúnmente se le llama "baby blues" pueden comenzar de tres a cuatro dias después del parto, y esto incluye cambios de temperamento, el llorar repentinamente y los problemas de concentración. Estos síntomas desaparecen por lo regular diez días después del parto. Pero si se prolongan o se intensifican, se le llama depresión posparto y puede necesitar ayuda médica. (Lea sobre "Embarazo Sano")


Síntomas de depresión y manía




NIMH dice que no todas las personas que están en fases
depresivas o maníacas padecen de todos los síntomas.
Algunas padecen de unos pocos síntomas, otras tienen muchos.
La gravedad de los síntomas varía según la
persona y también puede variar con el tiempo.


Depresión:


  • Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío"
    en forma persistente.
  • Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
  • Sentimientos de culpa, inutilidad y impotencia.
  • Pérdida de interés o placer en pasatiempos y
    actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad
    sexual.
  • Disminución de energía, fatiga, agotamiento,
    sensación de estar "en cámara lenta."

  • Dificultad en concentrarse, recordar y tomar decisiones.
  • Insomnio, despertarse más temprano o dormir más
    de la cuenta. (Lea sobre "El Sueño")
  • Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario
    comer demasiado y aumento de peso.
  • Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
  • Inquietud, irritabilidad.
  • Síntomas físicos persistentes que no responden
    al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos
    digestivos y otros dolores crónicos.



Manía:


  • Euforia anormal o excesiva.
  • Irritabilidad inusual.
  • Disminución de la necesidad de dormir.
  • Ideas de grandeza.
  • Conversación excesiva.
  • Pensamientos acelerados.
  • Aumento del deseo sexual.
  • Energía excesivamente incrementada.
  • Falta de juicio.
  • Comportarse en forma inapropiada en situaciones sociales.



Causas de la depresión




Algunos tipos de depresión tienden a afectar miembros de
la misma familia, lo cual sugeriría que se puede heredar
una predisposición biológica. Esto parece darse
en el caso del trastorno bipolar. Los estudios de familias con
miembros que padecen del trastorno bipolar en cada generación,
han encontrado que aquellos que se enferman tienen una constitución
genética algo diferente de quienes no se enferman. Sin
embargo, no todos los que tienen la predisposición genética
para el trastorno bipolar lo padecen. Al parecer, hay otros factores
adicionales que contribuyen a que se desencadene la enfermedad:
posiblemente tensiones en la vida, problemas de familia, trabajo
o estudio.


En algunas familias la depresión severa se presenta generación
tras generación. (Lea sobre "Historial de Salud Familiar") Sin embargo, la depresión severa
también puede afectar a personas que no tienen una historia
familiar de depresión. Sea hereditario o no, el trastorno
depresivo severo está a menudo asociado con cambios en
las estructuras o funciones cerebrales.


Las personas con poca autoestima se perciben a sí mismas
y perciben al mundo en forma pesimista. Las personas con poca
autoestima y que se abruman fácilmente por el estrés
están predispuestas a la depresión. No se sabe con
certeza si esto representa una predisposición psicológica
o una etapa temprana de la enfermedad.


En los últimos años, la investigación científica
ha demostrado que algunas enfermedades físicas pueden acarrear
problemas mentales. Enfermedades tales como los accidentes cerebro-vasculares,
los ataques de corazón, el cáncer, la enfermedad
de Parkinson y los trastornos hormonales, pueden llevar a una
enfermedad depresiva. (Lea sobre "Apoplejía"
"Ataque al Corazón" "Cáncer: Lo Que Significa" "Enfermedad de Parkinson")


La persona enferma y deprimida se siente apática y sin
deseos de atender a sus propias necesidades físicas, lo
cual prolonga el periodo de recuperación. La pérdida
de un ser querido, los problemas en una relación personal,
los problemas económicos, o cualquier situación
estresante en la vida (situaciones deseadas o no deseadas) también
pueden precipitar un episodio depresivo. Las causas de los trastornos
depresivos generalmente incluyen una combinación de factores
genéticos, psicológicos y ambientales. Después
del episodio inicial, otros episodios depresivos casi siempre
son desencadenados por un estrés leve, e incluso pueden
ocurrir sin que haya una situación de estrés.

Evaluación diagnóstica y tratamiento




El primer paso para recibir un tratamiento adecuado para la depresión
consiste en un examen médico. Ciertos medicamentos, así
como algunas enfermedades, por ejemplo infecciones vitales, pueden
producir los mismos síntomas que la depresión. El
médico debe descartar esas posibilidades por medio de un
examen físico, entrevista del paciente y análisis
de laboratorio. Si causas físicas son descartadas, el médico
debe realizar una evaluación psicológica o dirigir
al paciente a un psiquiatra o psicólogo.


La selección del tratamiento dependerá del resultado
de la evaluación. Existe una gran variedad de medicamentos
antidepresivos y psicoterapias que se pueden utilizar para tratar
los trastornos depresivos.


Muchas formas de psicoterapia, incluso algunas terapias a corto
plazo (10-20 semanas), pueden ser útiles para los pacientes
deprimidos. Las terapias "de conversación" ayudan
a los pacientes a analizar sus problemas y a resolverlos, a través
de un intercambio verbal con el terapeuta. Algunas veces estas
pláticas se combinan con "tareas para hacer en casa"
entre una sesión y otra. Los profesionales de la psicoterapia
que utilizan una terapia "de comportamiento" procuran
ayudar a que el paciente encuentre la forma de obtener más
satisfacción a través de sus propias acciones. También
guían al paciente para que abandone patrones de conducta
que contribuyen a su depresión o que son consecuencia de
su depresión.


Hay varios tipos de medicamentos antidepresivos utilizados para
tratar trastornos depresivos. Estos incluyen los "inhibidores
selectivos de la recaptación de serotonina"(SSRI siglas
en inglés) que son medicamentos nuevos, los tricíclicos
y los "inhibidores de la monoaminoxidasa" (MAOI siglas
en inglés). Nunca se deben combinar medicamentos de ningún
tipo - recetados, sin receta o prestados - sin consultar al médico.
Cualquier otro profesional de la salud que pueda recetarle un
medicamento (por ejemplo el dentista u otro especialista) tiene
que saber qué medicamentos está tomando el paciente.
Aunque algunos medicamentos son inocuos cuando se toman solos,
si se toman en combinación con otros pueden ocasionar efectos
secundarios peligrosos. Algunas substancias, como el alcohol y
las drogas de adicción, pueden reducir la efectividad de
los antidepresivos y por lo tanto se deben evitar. Las preguntas
sobre los antidepresivos recetados y problemas que puedan estar
relacionados con el medicamento, deben tratarse con su médico.

Que decimos cuando decimos depresion...

Según el Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH siglas en inglés), cada año, el 9.5 por ciento de la población estadounidense (aproximadamente 18.8 millones de adultos americanos) padece de enfermedades depresivas.
Desgraciadamente, muchas personas no saben que la depresión es una enfermedad tratable.NIMH dice que el trastorno depresivo es una enfermedad que afecta el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar.
Afecta la forma en que una persona come y duerme.
Afecta cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y la forma en que uno piensa.
Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno puede liberarse voluntariamente.

Tipos de depresión



Al igual que en otras enfermedades, por ejemplo las enfermedades del corazón, existen varios tipos de trastornos depresivos:
Depresión severa. La depresión severa se manifiesta por una combinación de síntomas que interfieren con la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras. Un episodio de depresión muy incapacitante puede ocurrir sólo una vez en la vida, pero por lo general ocurre varias veces de la vida.
Distimia. La distimia, un tipo de depresión menos grave, incluye síntomas crónicos (a lo largo plazo) que no incapacitan tanto, sin embargo inpiden el buen funcionamiento y el bienestar de la persona. Muchas personas con distimia también pueden padecer de episodios depresivos severos en algún momento de su vida.
Trastorno bipolar. Otro tipo de depresión es el trastorno bipolar, llamado también enfermedad maníaco-depresiva. No es tan frecuente como los otros trastornos depresivos. El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión). Los cambios de estado de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos, pero más a menudo son graduales. Cuando una persona está en la fase depresiva del ciclo, puede padecer de uno, de varios o de todos los síntomas del trastorno depresivo. Cuando está en la fase maníaca, la persona puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía. La manía a menudo afecta la manera de pensar, el juicio y la manera de comportarse con relación a los otros. Puede llevar a que el paciente se meta en graves problemas y situaciones embarazosas. Por ejemplo, en la fase maníaca la persona puede sentirse feliz o eufórica, tener proyectos grandiosos, tomar decisiones de negocios descabelladas, e involucrarse en aventuras o fantasías románticas. Si la manía se deja sin tratar puede empeorar y convertirse en un estado sicótico (el paciente pierde temporalmente la razón).
Depresión posparto. Las mujeres deben de estar alertas de cambios mentales que pueden ocurrir, durante el embarazo y después del parto. La Academia Americana del Médico Familiar reporta que los síntomas de lo que más comúnmente se le llama "baby blues" pueden comenzar de tres a cuatro dias después del parto, y esto incluye cambios de temperamento, el llorar repentinamente y los problemas de concentración. Estos síntomas desaparecen por lo regular diez días después del parto. Pero si se prolongan o se intensifican, se le llama depresión posparto y puede necesitar ayuda médica.
Síntomas de depresión y manía
NIMH dice que no todas las personas que están en fases depresivas o maníacas padecen de todos los síntomas. Algunas padecen de unos pocos síntomas, otras tienen muchos. La gravedad de los síntomas varía según la persona y también puede variar con el tiempo.
Depresión:
Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en forma persistente.
Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
Sentimientos de culpa, inutilidad y impotencia.
Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual.
Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar "en cámara lenta.
"Dificultad en concentrarse, recordar y tomar decisiones.
Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.
Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer demasiado y aumento de peso.
Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
Inquietud, irritabilidad.
Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores crónicos.

Manía:Euforia anormal o excesiva.Irritabilidad inusual.
Disminución de la necesidad de dormir.
Ideas de grandeza.
Conversación excesiva.
Pensamientos acelerados.
Aumento del deseo sexual.
Energía excesivamente incrementada.
Falta de juicio.
Comportarse en forma inapropiada en situaciones sociales.

Causas de la depresión
Algunos tipos de depresión tienden a afectar miembros de la misma familia, lo cual sugeriría que se puede heredar una predisposición biológica. Esto parece darse en el caso del trastorno bipolar. Los estudios de familias con miembros que padecen del trastorno bipolar en cada generación, han encontrado que aquellos que se enferman tienen una constitución genética algo diferente de quienes no se enferman.
Sin embargo, no todos los que tienen la predisposición genética para el trastorno bipolar lo padecen. Al parecer, hay otros factores adicionales que contribuyen a que se desencadene la enfermedad: posiblemente tensiones en la vida, problemas de familia, trabajo o estudio.
En algunas familias la depresión severa se presenta generación tras generación. Sin embargo, la depresión severa también puede afectar a personas que no tienen una historia familiar de depresión.
Sea hereditario o no, el trastorno depresivo severo está a menudo asociado con cambios en las estructuras o funciones cerebrales.
Las personas con poca autoestima se perciben a sí mismas y perciben al mundo en forma pesimista.
Las personas con poca autoestima y que se abruman fácilmente por el estrés están predispuestas a la depresión.
No se sabe con certeza si esto representa una predisposición psicológica o una etapa temprana de la enfermedad.
En los últimos años, la investigación científica ha demostrado que algunas enfermedades físicas pueden acarrear problemas mentales.
Enfermedades tales como los accidentes cerebro-vasculares, los ataques de corazón, el cáncer, la enfermedad de Parkinson y los trastornos hormonales, pueden llevar a una enfermedad depresiva.
La persona enferma y deprimida se siente apática y sin deseos de atender a sus propias necesidades físicas, lo cual prolonga el periodo de recuperación.
La pérdida de un ser querido, los problemas en una relación personal, los problemas económicos, o cualquier situación estresante en la vida (situaciones deseadas o no deseadas) también pueden precipitar un episodio depresivo.
Las causas de los trastornos depresivos generalmente incluyen una combinación de factores genéticos, psicológicos y ambientales. Después del episodio inicial, otros episodios depresivos casi siempre son desencadenados por un estrés leve, e incluso pueden ocurrir sin que haya una situación de estrés.

Evaluación diagnóstica y tratamiento
El primer paso para recibir un tratamiento adecuado para la depresión consiste en un examen médico.
Ciertos medicamentos, así como algunas enfermedades, por ejemplo infecciones vitales, pueden producir los mismos síntomas que la depresión.
El médico debe descartar esas posibilidades por medio de un examen físico, entrevista del paciente y análisis de laboratorio. Si causas físicas son descartadas, el médico debe realizar una evaluación psicológica o dirigir al paciente a un psiquiatra o psicólogo.
La selección del tratamiento dependerá del resultado de la evaluación.
Existe una gran variedad de medicamentos antidepresivos y psicoterapias que se pueden utilizar para tratar los trastornos depresivos.
Muchas formas de psicoterapia, incluso algunas terapias a corto plazo (10-20 semanas), pueden ser útiles para los pacientes deprimidos.
Las terapias "de conversación" ayudan a los pacientes a analizar sus problemas y a resolverlos, a través de un intercambio verbal con el terapeuta.
Algunas veces estas pláticas se combinan con "tareas para hacer en casa" entre una sesión y otra.
Los profesionales de la psicoterapia que utilizan una terapia "de comportamiento" procuran ayudar a que el paciente encuentre la forma de obtener más satisfacción a través de sus propias acciones.
También guían al paciente para que abandone patrones de conducta que contribuyen a su depresión o que son consecuencia de su depresión.
Hay varios tipos de medicamentos antidepresivos utilizados para tratar trastornos depresivos. Estos incluyen los "inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina"(SSRI siglas en inglés) que son medicamentos nuevos, los tricíclicos y los "inhibidores de la monoaminoxidasa" (MAOI siglas en inglés).
Nunca se deben combinar medicamentos de ningún tipo - recetados, sin receta o prestados - sin consultar al médico.
Cualquier otro profesional de la salud que pueda recetarle un medicamento (por ejemplo el dentista u otro especialista) tiene que saber qué medicamentos está tomando el paciente. Aunque algunos medicamentos son inocuos cuando se toman solos, si se toman en combinación con otros pueden ocasionar efectos secundarios peligrosos. Algunas substancias, como el alcohol y las drogas de adicción, pueden reducir la efectividad de los antidepresivos y por lo tanto se deben evitar. Las preguntas sobre los antidepresivos recetados y problemas que puedan estar relacionados con el medicamento, deben tratarse con su médico.